Si hay algo que diferencia a una tragaperras de cualquier otro juego de casino, son sus símbolos. No hablamos solo de imágenes decorativas: cada icono tiene un porqué y, con el tiempo, muchos se han convertido en auténticos clásicos reconocibles en todo el mundo.
A continuación, repasamos los símbolos más típicos de las tragaperras y el origen de cada uno.
Las frutas: el clásico eterno
Las cerezas, los limones, las naranjas o las sandías son probablemente los símbolos de tragaperras más famosos. Su popularidad comenzó a principios del siglo XX, cuando algunas máquinas repartían chicles y caramelos con sabor a fruta en lugar de dinero. Para identificarlos fácilmente, se usaban precisamente estas imágenes en los rodillos.
Ese origen explica por qué las frutas se convirtieron en un clásico. Hoy, más de un siglo después, siguen presentes tanto en máquinas físicas como en slots digitales, como un homenaje al pasado.
El símbolo BAR: tradición con historia
El símbolo BAR tiene un origen muy concreto. Procede del logotipo de la empresa Bell-Fruit Gum Company, un fabricante de chicles que, al igual que con las frutas, estuvo ligado a las tragaperras que no entregaban dinero en efectivo.
Con el tiempo, aquel logotipo se simplificó en el famoso rectángulo con la palabra “BAR”. Hoy es uno de los iconos más reconocibles del juego y aparece en variantes como el BAR doble o triple, que normalmente indican premios de mayor valor.
La campana: señal de premio desde 1895
La campana está ligada al nacimiento de las tragaperras clásicas. Apareció en la Liberty Bell, la máquina creada en 1895 por Charles Fey. Cuando se alineaban tres campanas, el jugador obtenía el premio más alto.
Ese vínculo con la victoria se mantuvo intacto con el paso del tiempo, y aunque las tragaperras modernas ya no hacen sonar campanas reales, el símbolo sigue recordando el momento en que todo comenzó.
El número 7: el gran símbolo de la suerte
El siete es considerado un número mágico en muchas culturas, y esa fama se trasladó a las tragaperras. Se popularizó como el símbolo de los premios más altos y pronto quedó asociado al jackpot.
Esa mezcla de superstición y tradición lo convirtió en uno de los iconos más queridos por los jugadores. Incluso en las slots online modernas, el número 7 conserva su estatus como señal de buena fortuna.

Los símbolos de las tragaperras son pequeños relatos visuales que han sobrevivido al paso del tiempo. Cada cereza, cada BAR, cada campana y cada siete llevan consigo una parte de la historia del juego. Hoy, en plena era digital, conviven con comodines, scatter y bonus, demostrando que la tradición y la innovación pueden girar juntas en los mismos rodillos.